
Una persona muy querida de mis papis ha partido. Le llamaban "tío Toni". A mi mami, sin saberlo todavía en la madrugada del viernes 18, le dio una depresión muy fuerte y no paraba de llorar. Yo me asusté porque hasta ese momento no sabía lo que eran la pena y la tristeza.
Mi papito la calmó después de bastante rato, y en la mañana siguiente mami y papi recibieron la noticia de la partida del tío. Yo quería conocerlo y no me esperó... Mis papis me cuentan que el tío era un hombre muy bueno, por eso Diosito se lo llevó con Él.
Yo llegaré pronto a la vida de mis papis; ellos me hablan de que la vida no es pasar por ella sin hacer nada, sino que hay que ser protagonista de la misma. Me cuentan que el tío físicamente ya no está con ellos, pero emocionalmente se ha quedado en la memoria de mis papis, que lo querían mucho al igual que su familia. Comentan también que a ellos les gustaría ser inmortales como es ahora el tío, porque su vida marcó a muchas otras personas, con su sencillez, con su humildad, con su ternura, con su sabiduría de hombre enamorado del mar y su grandeza de espíritu. Estas palabras me gustan pero no las comprendo muy bien; mami me explica que la sencillez es ser como eres sin inventarte otra imagen. ¿Hay personas tan tontas que lo hacen?. Al parecer sí, gentes que cuentan fábulas y mienten tanto que al final hasta ellos mismos creen sus mentiras, lo duro es cuando conocen su verdad.
La humildad es mirar a todos por igual, a ricos y pobres, a blancos y negros, a jóvenes y viejos y no pretender ser mejor que nadie sólo por sentirse superior, por vanidad.
La sabiduría es vivir la vida con la tranquilidad de entenderla, es tratar de brillar en el firmamento como una bella estrella, sin apagar al resto o sólo mirar el sol.
Y la grandeza de espíritu es que, aparte de tener todas esas cualidades anteriores, eres generoso en tratar de compartirlas con los demás, en intentar enseñarlas sin ofender, darlas sin cobrar, en entregarte a los demás sólo por hacer el bien, no intentando herirlos sólo porque no los entiendes...
Yo ya quiero tener ombligo, para poder ser así; pero mis papis me dicen que todos aprendemos con el tiempo, de la misma manera que yo estoy aprendiendo de a poco a bajar para poder nacer, así que he de tener paciencia...
Y por desgracia, hay muchas personas para las cuales el tiempo pasa en vano, porque nunca aprenderán estas cosas maravillosas y no podrán ser inmortales, porque nadie les recordará cuando su cuerpo físico ya no esté en el mundo terrenal, porque sus palabras se perderán y a nadie les interesará saber lo que pensaban, lo que deseaban o simplemente lo que buscaban en la vida. Personas que realmente nunca habrán sido nada ni aportado nada a los demás, y para ellos será algo así como si nunca hubieran tenido ombligo...